Un chispazo de Luz.

Yo, en realidad lo había vislumbrado mas de una vez,
en mi mente, 
y en mi imaginación.


En mi intuición,
en mi recuerdo,
muchas!

En mis sueños,
algunas...

La primera vez que escuche su nombre,
-la primera después de treinta años-

El tiempo se paró.


Una amiga, 
una querida vieja amiga, -como todos los viejos amigos que reaparecieron en esos tiempos, como queriendo evocar partes de mi que estaban, guardadas, empolvadas, allá, lejos en el pasado. - lo mencionó.


Y un remolino recorrió todo mi cuerpo,
un remolino suave y sutil,
tanto así que lo olvidé, bueno mi mente lo olvidó,
en mi cuerpo, aún en este momento lo puedo evocar.

Desde ese día en realidad ya no volví a estar tranquila,
aunque no me di cuenta,
estaba de ya! 
tomada por él.

Durante algunos meses los vientos del Sur llamaban mi atención,
creaban torbellinos momentáneos,
también, sutiles y suaves
pero muy profundos, 
podría describir al detalle cada uno de ellos.


Citaba temas del cielo, de la paz, del universo,
de Dios!
y le gustaba la rumba.

y un día, de pronto!
su viento,
entro por la ventana…

algún contacto,
alguna coincidencia...
algún resplandor!

Lo fueron instalando, desde siempre,
en un recoveco de mi corazón.


regresando de cualquier parte lejana de mi vida,
me lo volví a topar,
ahora si de frente


era su cumpleaños
No pude mas que hacerme presente,
obvia-mente presente, en su espacio mental.

Ese fue mi primer acto conciente
O sea, con cierta intención.
Vestida de Amarillo, y de medio lado,
Me miró.


Todavía no lo había visto,
solo en fotos,
aún así, reencontré
la sonrisa que desde siempre, me había cautivado
desde siempre...

El gesto de apertura y gozo, cuando algo le pone contento
el porte contemplativo,
la serenidad, la calma…

el ojo del huracán,
la familiaridad,
la pertenencia,
la calma...
el regreso…

Un día,

lo vi,
me acorde!,

lo ví   y    me acorde

me acordé de mil imágenes,
cascadas…

Desde entonces me volvía loca,
en realidad, son muy pocas las imágenes que conservo de él,
y como en otras ocasiones,
esas sensaciones simplemente me abrumaban,
no podía leerlas,
pero las recuerdo sin duda, llenas de movimiento.

Respondió al instante,
tomados,

in-stan-ta-neo,

y recordé mis imágenes…

las imágenes infantiles son memorias de otras vidas,
primero se crea la imagen,
después los personajes.

Para mi fue apasionante,
estando conectada,
se fue haciendo presente.

Después, dijo que quería ser mi seguidor,
y lo tomé, conversamos,
en ese momento
fuimos tomados, durante algunas horas, 
por una especie de frenesí, que actuaba entre nosotros por si mismo,
tenía vida propia.

Y que aún ahora, me tiene tomada.

Comenzaron a poner impedimentos, impedimentos, curiosos, electrónicos, de comunicación, digamos…
mercuriales,

distancias, tiempos, contacto, comunicación. No nos dejaban asirnos a ninguna realidad.
Era suficiente realizar alguna, para verla disolverse ante nuestros ojos, la aparente certeza.

Gracias a Dios, somos seres de agua...
si, gracias a Dios.

Un día le revelé que era yo Sirena,
y queria que lo tomara con seriedad,
pues Magdalena, pensaba que no lo había notado,
le dije que era peligroso enamorarse de mi, que era una iniciación,
me dijo que el era el Rey Tiburón…

Ahi empezo un duelo, una escaramuza, una danza...

música,
Dios,
bendiciones,
puestas de sol,
milagros,
Amor,
rumba
lunas,
ventanas…

ventanas, a tan diversas realidades,
infinitas, fascinantes.

Los tiempos y los espacios, 
eran instantáneos e infinitos a la vez.

Cuando se abren puertas,
puertas de vida,
de experiencia nueva,
en los que uno no tiene mas que poner su riesgo
a cambio de una veta de cielo, cada vez menos puedo,
no dejarme tomar por ellas.

Es un huracán,
domar los caballos,
los internos...
es tan fácil que la espiral se vuelque hacia abajo,
nos tome...

Generamos huracanes, 

el ojo, es una especie de vacío, creativo,
calmo y en total movimiento,
en ese espacio
uno puede materializar cualquier cosa que aparezca en su corazón.